Cómo desarrollar buenos hábitos a la hora de comer

Los niños no siempre comen una dieta perfectamente equilibrada, por eso es necesario un plan de pequeños ajustes para garantizar que desarrollen hábitos alimenticios saludables que los acompañen hasta la edad adulta. Si te preocupa la alimentación de tus hijos, no dudes en acudir a Asistencia Integral Pediátrica: nuestros expertos en nutrición infantil te ayudarán.

Hoy te mostramos cuatro formas de ayudarte a proporcionar a sus hijos opciones alimentarias más nutritivas:

La hora de comer es importante

Todos tenemos horarios de locura, pero tomarse la molestia de sacar tiempo de donde sea y sentarse juntos en la mesa para poder disfrutar de una comida familiar puede tener un gran impacto en la relación de tus hijos con la comida. Una de las mejores cosas de sentarte a comer con tus hijos es que puedes ser un buen ejemplo para ellos. Pueden verte comiendo y disfrutando de opciones saludables. Si tienes hijos mayores que están ocupados con la escuela, los deportes y los amigos, las comidas familiares te darán la oportunidad de observar cómo están comiendo y podrás ayudarlos a tomar decisiones más saludables.

Pasito a pasito

Los buenos hábitos no se crean de la noche a la mañana. No es necesario cambiar todas las comidas de tus hijos por opciones más nutritivas el mismo día. Prueba algunos de estos consejos para incorporar más alimentos ricos en nutrientes a la dieta de tus hijos:

  • Añade una porción más de verdura al día. Al cabo de unas semanas, añade una porción más a la comida.
  • Cambia el arroz blanco o la pasta por sus equivalentes integrales
  • Bebed más agua y limita el consumo de zumos envasados y refrescos
  • Los postres más saludables son las piezas de fruta

El equilibrio lo es todo

Limita las opciones azucaradas y la comida basura, pero no las excluyas por completo. Permitir que tus hijos coman ocasionalmente algún dulce o pizza (como en fiestas o cumpleaños) no hará mucho daño. Si les prohibimos por completo la ingesta de estos productos, podríamos conseguir el efecto contrario y favorecer que se den un atracón la próxima vez estén en casa de algún amigo y no estemos allí para ayudarlos a tomar una decisión más saludable. Para evitar estos desajustes, enseña a tus hijos que una dieta nutritiva se basa en el equilibrio: de vez en cuando se puede comer un postre azucarado, pero es importante que sepan que deben comer verduras a diario.

Ten siempre a mano opciones saludables

  • ¡Que nunca falten la fruta y la verdura en tu cocina! Si encima está a la vista de tus pequeños, ¡mejor que mejor!
  • Prepara bolsitas con aperitivos saludables con trocitos de zanahoria, trozos de manzana u otras frutas con frutos secos para que se los vayan comiendo entre semana.
  • La comida basura, ¡cuanto más lejos, mejor! Ojos que no ven…

Puedes obtener más información sobre nutrición infantil en este otro post.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad