¿Qué son los terrores nocturnos en niños?

Los terrores nocturnos se dan cuando tu hijo de repente empieza a agitarse mientras está en un estado de sueño profundo. Si tu hijo está teniendo un terror nocturno:

  • Puede parecerte que está entrando pánico.
  • Es posible que su corazón y respiración se aceleren y sude.
  • También puede parecer que esté despierto, por ejemplo, sus ojos pueden estar abiertos o puede estar llorando. Incluso podría sentarse o levantarse de la cama y correr.
  • Los niños están realmente dormidos durante un terror nocturno, por lo que no responderán cuando intentes consolarlos.
  • Los terrores nocturnos ocurren repentinamente y a menudo comienzan con un gemido o grito. No suelen durar más de 5-10 minutos, y por lo general, no se dan más de una vez por noche. A veces suceden todas las noches y luego desaparecen durante varias semanas.

Los terrores nocturnos pueden parecer escalofriantes, pero no hacen daño. Además, los niños no suelen recordarlos a la mañana siguiente.

¿Qué puedo hacer si mi hijo tiene terrores nocturnos?

Aquí te contamos lo que debes y no debes hacer si tu hijo padece terrores nocturnos:

  • Evita despertar a tu hijo durante un terror nocturno. Si lo haces, estará confundido y desorientado. Si lo dejas dormido, el terror nocturno acabará más rápidamente y lo más probable es que ni siquiera recuerde que lo tuvo.
  • Espera a que tu hijo deje de agitarse. Guíalo de vuelta a la cama (si se ha levantado) y acuéstalo. Generalmente, en esta fase se acomodará rápidamente para volverse a dormir.
  • Prueba una rutina regular de baño y cuento antes de acostarlo. Esto podría ayudarlo a dormir mejor.
  • Si tu hijo tiene terrores nocturnos regulares a la misma hora cada noche, intenta despertarlo aproximadamente media hora antes del terror nocturno habitual y vuélvelo a dormir. Esto funciona para algunos niños.

Los terrores nocturnos son habituales en niños entre 2-12 años. La mayoría los superan al llegar a la pubertad.

¿Cuál es la causa de los terrores nocturnos?

Una causa común de los terrores nocturnos es no tener un sueño de calidad.

Además, es más probable que los niños tengan terrores nocturnos si no están bien. La fiebre y ciertos medicamentos pueden aumentar la probabilidad de terrores nocturnos.

Los terrores nocturnos pueden ser hereditarios: es más probable que su hijo tenga terrores nocturnos si alguien más en la familia los ha tenido.

En este otro artículo te hablamos sobre trastornos del sueño en niños.

¿En qué se diferencian los terrores nocturnos de las pesadillas?

Los terrores nocturnos no son pesadillas. Los niños generalmente están despiertos y angustiados después de una pesadilla. Sin embargo, cuando tienen terrores nocturnos, no los recuerdan al despertar.

Los terrores nocturnos se dan durante las primeras horas de sueño, cuando tu hijo está durmiendo muy profundamente. Las pesadillas tienden a suceder en la segunda mitad de la noche, cuando el sueño es más ligero.

Por otro lado, los terrores nocturnos son menos comunes que las pesadillas.

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